A finales de los años 20 Miguel Lope Gaya compaginaba sus últimos años de farmacia con la dirección de una gran industria aceitera de Andalucía, fue gracias a su nuevo empleo donde pensó que sería práctico inventar un aparato para determinar la acidez del aceite, medida clave para la venta y comercialización de este. Más tarde se lo presento a su padre, Miguel Lope Rupérez, que asombrado decidió apoyarlo e inmediatamente lo patentaron y comercializaron , este empezó a tener una gran aceptación económica pero desgraciadamente llego a España la II REPUBLICA ESPAÑOLA en abril de 1931 y toda la economía del país se vio afectada.
Más de dos décadas después Miguel Lope Gaya desarrollo la idea aun mas y redujo el tamaño del estuche además de simplificar su manejo considerablemente, fue en ese mismo año cuando se armó de valor y presento a la FERIA INTERNACIONAL DEL CAMPO en Madrid, el estuche que sería conocido desde entonces como el ACIDIMETRO LOPE, sin esperarlo gano el primer premio, y con el muchísima publicidad, consiguiendo así la venta de muchos Acidímetros.
Pocos años despues, el ya famosisimo ACIDIMETRO LOPE fue adoptado por el SINDICATO NACIONAL DEL OLIVO Y con este apoyo y reconocimiento ha sobrevivido todos estos años como "EL MAS EXACTO".
En el trascurso de los siguientes 5 años, dedico todo su interés al envasado de aceites de oliva instalando una bodega en la calle Guadalquivir con el nombre de ACEITES MONTERREAL, esta actividad industrial se extendió fuera de nuestras fronteras llegando a exportar a argentina.